16 de febrero de 2006

POR LA AUTODETERMINACION DEL PUEBLO DE HAITI

15 de febrero de 2006

Para los yanquis, un pueblo se sabe gobernar a sí mismo cuando su gobierno es completamente servil a los intereses de las grandes corporaciones norteamericanas. ¡Lagos califica con honores! Por eso, cuando sus intereses están en juego es capaz de financiar las más feroces dictaduras, como la de Pinochet en Chile y Duvalier en Haití. Y porque las dictaduras fueron derrotadas y por ahora no puede imponer otras, organizó la invasión a Haití, uno de los países más pobres y sufridos del continente, junto a los gobiernos lamebotas de Lula, Kirchner y Lagos y su ex ministra de Defensa, con la que acordó el envío de tropas; Bachelet …Y organiza fraudes electorales grotescos como el que hoy ha quedado al descubierto en Haití gracias a la movilización heroica del pueblo haitiano. El escándalo es de proporciones, porque si hay fraude electoral en un país sitiado por la ONU, eso sólo puede significar que el fraude lo organizó la ONU y que el gobierno chileno está involucrado hasta la médula. Sin embargo, la ONU ha respondido a la indignación popular disparando a mansalva sobre la multitud y matando a un jóven manifestante. Sin embargo, la represión lo único que consiguió es enardecer aún más al pueblo. Por eso, voceros de la ONU ya comienzan a reconocer “irregularidades” como la “pérdida de cientos de urnas”. Es la primera conquista de la paralización e insurrección de masas que sacude a la nación hermana. Porque la ONU insiste en sostener el fraude. Exigimos que una comisión internacional independiente con presencia de los familiares del joven asesinado investigue sin ningún tipo de limitación para castigar ejemplarmente la responsabilidad del gobierno y los militares chilenos o del país que sea, en la muerte del joven manifestante haitiano. Esto sin que implique ningún tipo de espera en el retiro de las tropas y el reconocimiento de Preval como el nuevo gobierno haitiano. Invitamos a la Izquierda, a los demócratas consecuentes, al Podemos a manifestarnos en la plaza de armas de Santiago este Jueves a las 19 Hrs. por:
¡Exigimos el retiro inmediato de las tropas de la ONU de Haití! ¡Fuera el gobierno de Lagos, las tropas y la misión chilena de Haití!
Ayacucho 477 (por Monjitas entre Mac-Iver y Miraflores) fono 09 397 6088
http//ignacioillesca.blogspot.com

14 de febrero de 2006

Elecciones en Palestina, Histórico triunfo de Hamas

Escribe: Miguel Lamas

El aplastante triunfo de Hamas en las elecciones palestinas es histórico porque es la primera vez que la dirección de Al Fatah, la organización fundada por el fallecido Yasser Arafat, pierde una elección y la conducción política de la lucha palestina. Ganó el Hamas porque fue visto por el pueblo palestino como el sector político opositor a la llamada “hoja de ruta”, la falsa “paz” con Israel, a costa de mayor despojo de los palestinos. Al Fatah pierde su conducción histórica sobre el pueblo palestino porque aceptó la Hoja de Ruta de Israel y el imperialismo. Una “paz” que sólo trae desesperación y muerte a los palestinos. Por eso ganó Hamas que, aun en forma inconsecuente, se opuso a los acuerdos de paz y además es percibido como el sector que más impulsó la lucha armada contra Israel. Fue derrotado Abu Mazen, el que aceptaba la paz del genocida israelí Sharon. Por eso es también una derrota del plan de Sharon (hoy enfermo y alejado del poder). Palestina no es un país soberano ni un Estado Estas no fueron elecciones en un país soberano. Palestina es un país ocupado por el sionismo. Tres millones de palestinos, hijos y nietos de los que fueron despojados de sus viviendas y territorios en 1948, viven amontonados en las pequeñísimas Gaza y Cisjordania (20% del territorio nacional palestino de 1948, el resto lo ocupa Israel), un millón dentro del territorio que Israel considera parte de su Estado y otros cuatro millones desparramados en los países árabes. Gaza y Cisjordania son entonces sólo un fragmento de ese país martirizado y despedazado por una ocupación genocida que lleva sesenta años. Dentro de las propias Gaza y Cisjordania los colonos sionistas enviados por Sharon ocuparon las mejores tierras y se quedaron con el agua. Y el ejército israelí entra en los territorios cada vez que quiere, asesina a dirigentes según su voluntad, arroja bombas o misiles sobre zonas pobladas, destruye casas y olivos, que son la base de la economía agraria. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) tampoco es un Estado, es sólo una administración derivada de los acuerdos con Israel. A tal punto, que los impuestos los cobra Israel y luego le da algo a la ANP. También recibe ayuda de países árabes y una supuesta “ayuda” norteamericana. En realidad le dan una pequeña fracción de lo que le roban. Sin embargo, incluso la existencia de esa administración, así como la retirada de Israel de Gaza, sólo puede explicarse por la heroica resistencia del pueblo palestino que Israel jamás pudo quebrar. Por eso tuvieron que negociar con sus dirigentes y aceptar establecer ese extraño gobierno palestino. Por eso estas elecciones, que ganó Hamas, no son “normales”. La discusión más importante era la Hoja de Ruta, el supuesto plan de paz, apoyado por los Estados Unidos y cuyo último impulsor fue Ariel Sharon. Este, por un lado, construyó un muro de cientos de kilómetros, arrebatándoles aun más tierras a los palestinos, y por el otro impulsó la evacuación de los colonos de Gaza (8.000) y de algunos de Cisjordania, como una forma de lograr que los palestinos aceptaran una “paz” basada en vivir en sus territorios tan escasos que no permiten ninguna economía viable y sin permitir el retorno de los 4 millones de exiliados. Los Estados Unidos e Israel aplaudieron cuando fue electo presidente palestino Abu Mazen, después de la muerte de Arafat, considerado como proclive a aceptar esa paz tramposa. El gobierno de Hamas Aunque el Hamas fue opositor a la hoja de ruta, no tiene un claro programa, salvo la reivindicación del islamismo. Aunque algunos de sus dirigentes y su programa original hablan de la destrucción de Israel, algunos de sus dirigentes dicen ahora otra cosa. Por ejemplo, Mohamoud Zahar, dirigente de Gaza, afirmó que “no consideramos a Estados Unidos como nuestro enemigo... y que Estados Unidos es clave en el proceso de paz entre israelíes y palestinos”. Por otro lado, los yanquis pusieron a Hamas en la “lista” de “organizaciones terroristas”. Dirigentes sionistas y del imperialismo discuten públicamente qué van a hacer ahora, frente al inesperado triunfo de Hamas. Lo único que está claro es que el pueblo palestino dijo, una vez más, esta vez con su voto, no a la ocupación de su país.

Por una Palestina laica, democrática y no racista

El Socialista 2 de febrero de 2006 - Número 021 (El Socialista es una publicación del Movimiento Socialista de los Trabajadores, nuestra organización en Argentina) Desde que fueron despojados violentamente de sus propiedades y tierras en 1948, el pueblo palestino pelea por su derecho al retorno y la destrucción del Estado de Israel, construido sobre la base de ese despojo. En la década del ’60, cuando fue fundada la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dirigida por Arafat, expresó esa lucha en una consigna democrática positiva: por una Palestina laica, democrática y no racista en todo el territorio original de la Palestina histórica. Permitir el derecho al retorno a sus tierras y restitución de propiedades a los millones de palestinos exiliados implica destruir las bases del Estado de Israel, cuya ciudadanía se obtiene en base a una religión, el judaísmo, de gentes venidas de todos lados del mundo, y cuyo supuesto derecho está basado en la Biblia. Los retornados palestinos tendrían rápidamente mayoría y esto es lo que no puede aceptar Israel, que se define a sí mismo como “Estado judío”. “Laica, democrática y no racista” significa que el nuevo Estado no aceptaría la preeminencia de ninguna religión, ni raza, y tendría bases democráticas. Esta consigna, que logró la solidaridad militante de millones en todos los países árabes y del Medio Oriente, siendo en su forma puramente democrática, es fuertemente antiimperialista y tiene una dinámica de transición a la lucha por el socialismo. Porque para aplicarla, el enfrentamiento es directamente con el imperialismo, que sostiene a Israel con enorme ayuda económica y militar. Israel fue creado para ser el gendarme del imperialismo en Medio Oriente. Y son los refugiados y trabajadores palestinos el motor fundamental de esta lucha heroica que lleva tres generaciones y fue la pesadilla de los poderosos del mundo durante sesenta años. En la década del ’80, la conducción de Arafat, cuando Israel aceptó negociar con él la llamada “paz de Oslo”, reemplazó este programa histórico palestino por el reclamo de un Estado palestino al lado de otro israelí, el llamado plan de “los dos Estados”. La idea de que son posibles dos Estados, uno palestino y otro israelí, fue desmentida por la historia. Jamás el sionismo aceptó los derechos palestinos. Y lo máximo que están dispuestos a concederle a los palestinos es un 15% de su territorio original, quitándole hasta las fuentes de agua y las costas y, en ningún caso, devolver las tierras y propiedades robadas en 1948, ni siquiera una parte de ellas. El Hamas encabezó al sector que se opuso a esta paz con Israel. Sin embargo, nunca fueron consecuentes en esto, ni mantuvieron el viejo programa histórico. Lo cambiaron por el objetivo de un Estado teocrático islámico palestino, consigna que además de dividir a los propios palestinos, entre los que hay cristianos y ateos, obstaculiza la solidaridad internacionalista de los trabajadores del mundo y ayuda al imperialismo y al sionismo a su permanente intento de aislar la lucha palestina. Hoy, la fuerza de la resistencia iraquí y el sólido sentimiento antiimperialista y antisionista que crece en todo Medio Oriente, la crisis de Israel y la cada vez mayor oposición a Bush y a la guerra en los Estados Unidos, plantean nuevas posibilidades a la heroica resistencia palestina para retomar con fuerza su objetivo histórico de la conquista de una Palestina laica, democrática y no racista.

¡Gran triunfo electoral del Pueblo Palestino! ¡Basta de chantaje imperialista y sionista!

El triunfo del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) en las elecciones legislativas del 25 de enero donde se renovó el parlamento y el nuevo gobierno palestino han sido un duro golpe para la política del imperialismo en Medio Oriente. La derrota de Al Fatah que fue la principal dirección del pueblo palestino por décadas. Al interior de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) primero y luego de los acuerdos de Oslo de 1993, al interior de la ANP ( Autoridad Nacional Palestina), es un hecho histórico La derrota de Al Fatah a manos de Hamas (43 escaños para el primero contra 76 escaños para el segundo) es una conquista de la gloriosa Intifada que sigue en pie a pesar de la salvaje represión sionista y de las maniobras con las que intentaron enterrar el derecho del pueblo palestino a su tierra y su libertad. El pueblo palestino confirmó en las urnas lo que con su heroísmo a dicho a diario en las calles: los acuerdos de Oslo y, luego de su fracaso, lo que llamaron “la hoja de ruta”, no expresan más que los intereses del imperialismo yanqui, los sionistas y unos cuantos capitalistas y corruptos a la cabeza de la ANP. Por eso es una derrota de la vieja dirección palestina que pactó e intentó hacer fracasar la Intifada y es un triunfo de quienes rechazaron esos pactos y han enfrentado consecuentemente al estado sionista de Israel. Ese es lo que el pueblo palestino le reconoció en las urnas a Hamas y por eso ganó. ¡El pueblo palestino cambió su dirección histórica para seguir luchando! ¡Y aún cuando tengamos diferencias con la dirección de Hamas, y con las corrientes que hacen del fundamentalismo islámico su bandera, le reconocemos y respetamos hoy su carácter de gobierno legítimo del pueblo palestino en lucha! Bush, y con él toda la burguesía imperialista, saben que ese es el verdadero contenido del triunfo de Hamas y por eso, han comenzado una feroz campaña de chantaje y amenazas para obligar a su dirección a seguir con los acuerdos de Oslo y la hoja de ruta, es decir para obligarlos a traicionar la bandera de lucha con la que llegaron al poder. Las amenazas van desde cortarle la ayuda económica que los yanquis disponen para financiar los ministerios del viejo gobierno corrupto, robarles el dinero del cobro de impuestos y aranceles aduaneros que por “gracia” de los pactos de Oslo le recaudan los sionistas, hasta la guerra total. ¡Bajo ningún punto de vista el pueblo árabe, los trabajadores y pueblos del mundo podemos tolerar que la autodeterminación de un pueblo tan heroico y sufrido, como lo es el palestino, sea pisoteada con este chantaje vil! Exigimos que todos esos recursos entren de inmediato y sin condiciones ala ANP Exigimos todos los gobiernos del mundo a reconocer de inmediato al gobierno de Hamas. Exigimos el retiro inmediato de todos los asentamientos sionistas y la prohibición expresa de entrar a los territorios palestinos por parte del ejército sionista. Exigimos la libertad inmediata de todos los presos palestinos detenidos en territorio de Israel y el derecho a regreso sin condiciones de todos los palestinos refugiados. Hacemos un llamado a todos los trabajadores, a la izquierda y los demócratas del mundo a iniciar de inmediato una campaña en torno a estos puntos mínimos.
¡¡Viva la lucha del pueblo palestino!!
¡¡Reconocimiento inmediato y sin condiciones al nuevo gobierno de Hamas!!
UIT-CI (Unidad Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional) I.S. (Izquierda Socialista, Chile)