26 de junio de 2007

La mentira es una señal de temor

El gobierno y ciertos partidos tradicionales de “izquierda” tienen temor y por eso mienten. Lo hacen solapadamente, sin querer dar la cara. Utilizando los recursos de todos los chilenos a través del diario La Nación de propiedad estatal y la pluma de una reconocida periodista del Partido Comunista. su temor en todo caso, es comprensible. Ellos saben que el pueblo se cansó de sus mentiras y promesas y se está poniendo de píe. Los deudores habitacionales, con su organización ANDHA Chile a LUCHAR, expresan este cambio en el ánimo del pueblo mejor que ningún otro. Este ataque infame por tanto, no es a nuestra querida Juana Silva, ni siquiera a la organización que ella merecidamente dirige. Es al pueblo de Chile que hoy, como dice la recordada canción popular “crece y se agiganta”.
Nos acusan sin mostrar prueba alguna, de aprovecharnos con fines personales de la organización social en la que participamos y de la que Juana e Iván Carrasco son sus más destacados dirigentes. De la organización que se ha transformado en un serio dolor de cabeza para la Presidenta, porque no existe evento público en la que ella participe en la que no se deje caer una deudora en señal de protesta por su injusta situación. La organización que comete el “pecado” de luchar consecuentemente, por una reivindicación legítima de millones de pobladores y trabajadores, que son a diario asaltados por las constructoras y la Banca. Esos grandes empresarios que tienen entre los políticos de la Concertación y la Alianza un cinturón de protección poderoso con el que estrujan a los más pobres de nuestro país. De la misma organización que recorrió cientos de colegios para apoyara los pingüinos y que se puso de inmediato con los trabajadores del transporte engañados y pisoteados como millones de santiaguinos con el Transantiago.
Pero, lo más insoportable para ellos, es que la rebeldía de estas pobladoras se está transformando en “insolencia”. Ellas, junto a una serie de luchadores sociales de entre los que me incluyo, han resuelto construir un partido para la lucha que termine con la mentira y diga las cosas tal como son… al pan, pan; al vino, vino… y a los vinagres de la Concertación, la Alianza y la vieja izquierda, que no podrán seguir engañando al pueblo, porque tenemos deudores que no se amilanan, dirigentes que no se venden (y esto lo decimos con orgullo al mencionar a Juana e Iván) y un nuevo partido que sabrá echar raíces en el pueblo porque se está construyendo con el pueblo que lucha.
En mi caso, y me atrevo a hablar por Juana e Iván, estamos permanentemente dispuestos para que dirigentes de honesta trayectoria, pobladores y trabajadores, partiendo por los deudores habitacionales que no participan en ninguna organización, construyan un tribunal especial para investigar a fondo cada una de las acusaciones en contra nuestra y aceptaremos sin protestar que se nos apliquen los peores castigos de ser sólo medianamente ciertas. Esto lo hacemos, porque entre otras cosas, nuestra lucha es parte indisoluble por poner fin a los dirigentes corruptos que protegen todos los días las periodistas de PC y el diario La Nación.
Carmen Moncada Cofré
Lunes 25 de junio de 2007

25 de junio de 2007

Compañero Jaime Ortiz Venegas, hasta el Socialismo Siempre

El pasado martes 19 de junio, a las 4.45 am. dejó este mundo nuestro compañero Jaime Ortiz, a la edad de 56 años, un compañero que formó parte de una de las primeras generaciones de luchadores de nuestra organización. desatacando especialmente en la década del 80 como dirigente bancario.
Para todos los compañeros que tuvimos la suerte de conocerle y también para aquellos compañeros más nuevos que no tuvieron esa fortuna pero que a través de los compañeros mas antiguos le han conocido es una pérdida muy grande.
Vayan desde estas líneas un homenaje para Jaime y nuestros mas profundos sentimientos de condolencias para su famila y amigos.
Adjunto el homenaje de despedida entregado por el compañero Abel, el día de sus exequias.
Compañero Jaime
Hasta el Socialismo Siempre
Pepe
Quiero dar mis condolencias a Cecilia, su fiel compañera, a sus adorables hijos, a sus nietos, hermanos, a su padre Luis, a Cofi a sus primos a sus tíos y tías, a todos sus familiares y a todos los aquí presentes, los que tuvimos la enorme fortuna de conocer a este gran compañero que fue Jaime. El consideraba su familia el gran logro del cual se sentía profunda y genuinamente orgulloso.
Y con este gran logro familiar quiero aquí rescatar también de su memoria una parte muy importante de su vida y que quizá algunos de los presente no conocieron.
Yo conocí a Jaime en el año 1975 en Argentina pues allí se había refugiado escapando de la dictadura militar. Como desde muy joven abrazó la causa de la emancipación de los trabajadores no encontró nada más natural que continuarla en Argentina dentro del PST dado que, junto con Marx, siempre creyó que para los trabajadores no hay fronteras nacionales en su lucha contra las lacras del capitalismo. Y en ese país peleó como uno más al lado de los trabajadores.
Por esos avatares del destino me encuentro nuevamente con él aquí en Santiago en el año 1979 y juntos seguimos, con otros entusiastas compañeros, algunos aquí presentes, la lucha contra Pinochet. Fueron años muy duros pero al mismo tiempo todos nos sentíamos muy felices de participar en esta lucha como parte de resistencia del pueblo chileno a la dictadura. Y Jaime fue un ejemplo en aquellos años, en la década del 80, donde se transformó en uno de los principales dirigentes bancarios que tuvo el país. El supo ganarse el aprecio de sus compañeros de trabajo, se hacia eco de sus inquietudes, escuchaba e intercambiaba opiniones y siempre apeló a la mas amplia democracia sindical cuando se trataba de formular demandas.
Siempre fue respetuoso de la democracia en el funcionamiento sindical porque sabía que con ello forjaba la unidad más férrea. Y se opuso siempre a la dirigencia sindical que a espalda de los trabajadores pactan con empresarios y gobierno.
El supo rendir el examen, obtuvo las máximas calificaciones de compañerismo de sus compañeros de trabajo y de sus compañeros de partido que aquí en Chile el ayudó a forjar. Y este trabajo lo hizo siempre con lealtad con buena fe, con la fuerza que le daba su fe en el socialismo, del verdadero socialismo aquel que dice que el mundo debe ser gobernado democráticamente por los trabajadores, es decir, por aquellos que cotidianamente crean la riqueza, riqueza que hoy día sigue siendo manejada discrecionalmente por grandes corporaciones transnacionales con la complicidad de los gobiernos de turno. Ayer fue Pinochet hoy es la Concertación cuyos miembros compiten para ser los mejores comisionistas de las grandes empresas nacionales y extranjeras. Por esto y contra todo esto luchó Jaime.
Sus luchas y sus anhelos no fueron en vano y por todo esto lo vamos a recordar.
Por el socialismo siempre
Compañero Jaime.
Santiago, 20 de junio del 2007.

20 de junio de 2007

Primer Congreso del PSOL

El Congreso sesionó los días 7, 8, 9 y 10 de junio, en el Campus de la Universidad Federal de Río de Janeiro, predominando una mayoría que hizo un giro hacia posiciones policlasistas y de apoyo al chavismo. Fue reelegida Heloísa Helena para la presidencia del partido.
Silvia Santos exponiendo sobre la tesis de la CST en el Congreso. En la mesa, Heloisa Helena y Roberto Robaina (MES)
El jueves 7 se acreditaron los más de 700 delegados. Presentaron saludos dirigentes del PSTU y otras organizaciones del país. La mesa mencionó la presencia de invitados internacionales e invitó a pasar al frente, aunque no hablaron, a Celia Hart de Cuba, a Orlando Chirino de la UNT nacional, Richard Gallardo y Emilio Bastidas (UNT Aragua) e Ismael Hernández (UNT Carabobo), Haiman El Trudi (ex ministro de Chávez) de Venezuela; de Argentina, a la diputada Liliana Olivero, el dirigente ferroviario Pollo Sobrero y Miguel Sorans, los tres de la dirección de Izquierda Socialista, Eduardo Expósito, Alejandro Bodart (dirigente del MST), Charles Udri (Suiza), Carlos Costa (Bloque Izquierda Portugal), entre otros.
El debate político
Se realizó una rueda de informes sobre los trece proyectos de tesis presentados al precongreso, que luego fueron sometidos a votación sin debate. Por la Corriente Socialista de los Trabajadores (CST) expuso su dirigente Silvia Santos, llamando a apoyar e impulsar la pelea cotidiana por derrotar con la movilización al gobierno Lula, buscando armar al partido para enfrentar la coyuntura y las situaciones concretas con una política revolucionaria, que es la que está en el programa del PSOL*. Criticó las tesis mayoritarias que equivocadamente centran la actividad y política partidaria en las elecciones del 2008, y toman la concepción del “socialismo del Siglo XXI” del gobierno de Chávez como proyecto estratégico para el PSOL. Criticó que el MES (Movimiento de Izquierda Socialista), el MTL (Movimiento por Tierra, Trabajo y Libertad), y la APS (encabezada por el diputado Ivan Valente ) defienden un “bloque antineoliberal”, con distintos matices, policlasista y bajo el modelo chavista, apoyando al PSUV. La CST, junto a otras corrientes menores rechazó este abandono de la independencia de clase y del apoyo a las luchas contra el gobierno de Lula.
Pedro Fuentes, dirigente del MES, en Alternativa Socialista Nº453 (23/5/07) del MST, califica a la CST como sectaria, argumentando que pretende “un partido de cuadros políticamente muy ideologizados” y que rechaza que el PSOL sea “un partido de masas”. Fuentes tergiversa por completo el debate que presentó la CST en el Congreso. Un PSOL con influencia de masas no se contrapone para nada a un partido de cuadros. Hay un debate programático, político y sobre las tareas del partido. La CST cuestiona las posiciones del MES de sumarse al proyecto nacionalista burgués chavista, y de intentar transformar al PSOL en un aparato electoral (ver reportaje de Babá).
Charla de Chirino con más de 400 delegados
En el Congreso abundaron los largos cuartos intermedios. Prácticamente no hubo sesiones de debate.
Uno de esos largos períodos fue muy bien aprovechado por la delegación de la CST y los dirigentes de la UNT/PRS de Venezuela. Viendo que no se concretaría una prometida “conferencia con las delegaciones internacionales” anunciada por la mesa, Chirino, Bastidas y Gallardo hicieron una charla abierta, que permitió que los escucharan y debatieran más de 400 delegados. Ellos pudieron exponer en forma directa sus críticas y diferencias con el gobierno de Chávez, su defensa de la autonomía sindical y las razones por las cuales ni ellos ni el PRS han ingresado al PSUV impulsado por el gobierno de Venezuela.
CST: un polo consecuente
La delegación de la CST se integró con compañeros de distintos estados y actuó durante el Congreso como un polo de defensa consecuente de sus tesis. En la elección de la dirección presentó una lista junto las delegaciones del C-Sol (encabezada por Junia Gouvea) y Alternativa Socialista (dirigentes docentes de Porto Alegre, entre otros), a la cual se sumó Plinio Arruda Sampaio (dirigente histórico del PT que se sumó al PSOL), que la encabezó junto a Babá, y quedó en segundo lugar (174 votos).
La mayoría de la dirección quedó en manos de las corrientes electoralistas y chavistas, encabezadas por Heloísa Helena. Allí se unieron el MES de Luciana Genro, el MTL de Martiniano Cavalcante, y la APS, del diputado Ivan Valente, que fue apoyada por Milton Temer, independiente y presidente del PSOL de Rio (467 votos). En tercer lugar (78 votos) quedó la lista de Enlace (Joao Machado y el SU mandelista) y el MUS (Bernardette Meneses).
Fuente: Periódico El Socialista N° 71 Izquierda Socialista (Argentina)

CHILE: LA COYUNTURA DE OTOÑO Y EL PROBLEMA DE LA UNIDAD

Este es un documento que llegó a mis manos donde se hace un análisis de la situación nacional y de la situación en que se encuentra el movimiento popular, sindical y la izquierda, entre otros. Sin tener que estar necesariamente de acuerdo con el conjunto del documento, creo que es bueno socializarlo para abrir un debate en relación a la situación en que está el país y cual es la tendencia en el corto y mediano plazo, razón por la que decidí publicarlo. pués bien aquí está para que lo desmenucen de la manera que estimen necesaria .
En medio del otoño sucio que empaña la capital de Chile, el conglomerado de partidos en el poder, y la Presidenta Bachelet en particular, son duramente castigados por las encuestas de opinión.
La primera mujer que encabeza el ejecutivo en la historia chilena, apenas supera el 40 % de aprobación a su gestión, en uno de los países más desiguales del mundo, con la peor distribución del ingreso y donde la imposición de las fórmulas neoliberales más ortodoxas, adoquinadas por la dictadura pinochetista, sólo han sido administradas y consolidadas por los sectores dirigentes de la Concertación.
En este sentido, el capital –con graciosa promiscuidad- ha generado a lo largo de más de 17 años un estamento de nuevos ricos con discurso demoliberal. Como se ha sintetizado más de alguna vez, Chile es conducido por un gobierno aparentemente de centro en lo político, de derecha radical en lo económico, y vagamente progresista en lo cultural.
Las razones del menoscabo de la figura de Bachelet y su soporte político, se han sintomatizado en un malestar general de la población santiaguina ante el sistema de transporte público denominado Transantiago, que en los hechos y pese a las innumerables correcciones que ha sufrido y las millonarias inyecciones de recursos estatales que ha recibido, continúa empeorando y encareciendo la movilización de los capitalinos. Al mismo tiempo, las regiones del país se resienten por la incesante distracción de dineros hacia un modelo de transporte metropolitano oxigenado artificialmente. Al respecto –y en un gesto de populismo, oportunismo y audacia- el ex Presidente y actual senador Frei (DC) , haciendo eco de una sonora demanda popular, con fines electorales y de reposicionamiento en las filas, tanto de la Concertación , como de su propio partido, ha propuesto la estatización, al menos parcial, del transporte público. Muy por el contrario, el Ejecutivo fortalece el subsidio a la administración privada del servicio y borra con el codo una de las pocas modificaciones sensatas del nuevo sistema, reimponiendo el pago de salarios a los conductores microbuseros, ya no en base a un sueldo fijo, sino de acuerdo a la cantidad de pasajeros que pagan el viaje. Es decir, el nuevo modelo de movilización colectiva se vuelve así, tan perverso, competitivo y peligroso para los ciudadanos como el anterior. Debido a ello, entre otras demandas, ya los sindicatos de conductores organizan sus primeras huelgas importantes.
LA LUCHA POR LOS DERECHOS SOCIALES
Sin embargo, la fuerte baja de la Presidenta en las encuestas, provocada en principio por el amplio rechazo al Transantiago, funciona apenas como un significante más (o punta de iceberg) de una situación de malestar social ante las precarias condiciones de existencia de las mayorías nacionales.
En un país que lidera los peores índices de contaminación ambiental y enfermedades asociadas a la salud mental de la población del Continente, el pueblo trabajador padece cotidianamente el recorte y empeoramiento de sus derechos básicos elementales. La ley cautela en la letra el derecho a la educación y la salud. Pero en la realidad, el sistema escolar y de educación superior reproduce de manera simétrica las siderales brechas sociales existentes y vuelve un mito el papel de la enseñanza como motor de la movilidad social. Mientras tanto, los hospitales y consultorios públicos mantienen pésimamente a sus funcionarios, y material y humanamente están incapacitados para resolver de modo adecuado la atención a la comunidad. Por su parte, el drama de los sin casa, resulta tan grave que ha provocado la irrupción de grandes organizaciones sociales en torno a la reivindicación habitacional.
Asimismo, los estudiantes secundarios retoman con nuevos bríos su protesta, todavía con menor masividad que el año anterior, pero de manera creciente -con la experiencia atesorada en sus luchas, y armados de un articulado de demandas mucho más coherente y direccionado que el de 2006- multiplican su volumen social y afinan con destreza su puntería política contra las raíces del modelo. Sin embargo, hasta el momento, los grandes ausentes, han sido los profesores, quienes, amedrentados por los empleadores municipales y privados, y aún entrampados en una dinámica gremialista y corporativa, en general, observan el descontento estudiantil como cualquier mortal. Al respecto, es importante reconvenirles que esta actitud insolidaria es diametralmente opuesta a la asumida por los secundarios cuando el mundo docente se moviliza por sus mejoras salariales.
LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES
En otro ámbito, menos de un 10 % de los trabajadores está sindicalizado en Chile, y esa organización –ya pobre y con precarias facultades- sufre por lo menos dos sustantivas limitaciones para su desarrollo: leyes laborales pro patronales, prácticamente similares a las impuestas por la dictadura; y los llamados “acuerdos marcos”, firmados por el extinto presidente de la CUT , el demócrata cristiano Manuel Bustos, en los albores de los gobiernos de la Concertación , con el objetivo de garantizar la “gobernabilidad” y “paz social” para la democracia de los de arriba. Con los “acuerdos marcos”, la burguesía cautela sus enormes tasas de ganancias –fundadas en el plusvalor devenido de la sobreexplotación-; y promueve la “buena imagen país” para seguridad de la inversión extranjera y el lucro escandaloso de un puñado de grupos económicos que teje la materia nuclear y antipopular de la modernidad chilena. A lo anterior se agrega la implementación patronal de las llamadas “listas negras”, que corresponden a nóminas de delegados y dirigentes sindicales que tienen prohibido su empleo por el riesgo que comporta para la empresa su eventual contratación. Al respecto, el Ministerio del Trabajo realiza una supervisión puramente burocrática, contemplativa y, en el mejor de los casos, repartidora de multas insignificantes.
EL ENDEUDAMIENTO
La “gente de a pie” percibe en promedio familiar (5 personas), un salario de alrededor de 500 dólares mensuales (un arriendo habitacional cuesta 200 dólares); permanece endeudada en, por lo menos, 2 sueldos, y de acuerdo a un estudio reciente, debe destinar un 60 % de su remuneración al pago de deudas de consumo. Este fenómeno promovido por el suculento negocio de los créditos de consumo, combina causas asociadas a la imposibilidad de cubrir con el solo salario las necesidades básicas de la familia chilena; la compulsión consumista que opera en el ámbito subjetivo del pueblo; y en la falta de horizontes de sentido existencial distintas a las metas de vida talladas por el espejismo del bienestar neoliberal, y alentadas por la poderosa y unívoca ingeniería de propaganda de las clases en el poder.
Los bancos, financieras e instituciones crediticias miden su éxito y posicionamiento en el mercado de acuerdo, justamente, al volumen de su cartera de deudores. Es por ello que el principal terror de los chilenos tiene que ver con la pérdida de su fuente de trabajo, hecho que debilita aún más las posibilidades de sindicalización –por temor a las represalias patronales- y fortalece perversamente una mansedumbre a regañadientes frente a la sobreexplotación y pésimas condiciones contractuales.
LA CONCERTACIÓN
Más allá de la radiografía previa, la Concertación en el Ejecutivo se debate –más en la apariencia que en la realidad- entre sus “dos almas”. Una nítidamente neoliberal que sostiene su reproducción en el capital financiero y especulativo, y la explotación brutal de los recursos naturales (cobre, madera y productos del mar); y su otra “alma”, menos agresiva en la política de privatizaciones y más redistributiva en lo social. La cuestión es que siempre triunfa la primera, y la segunda se limita marginalmente a elevar críticas declarativas de vez en cuando. Todo esto, al interior de la corte numerada de los grupos dirigentes, porque abajo, el nicho electoral concertacionista se resiente progresivamente; pierde el miedo a manifestar su disconformidad y aumenta su insatisfacción social. La clásica pugna pre electoral entre la DC y el PS-PPD (y sus respectivas fracciones) hace batir palmas a la derecha y a la izquierda que persigue un lugar en el parlamento. Sin embargo, el “gallito” entre las distintas culturas partidistas al interior del conglomerado oficialista se ha repetido incansablemente a lo largo de los más de 17 años del término de la dictadura. Así es como, teatralmente, se muestran los dientes, se amenazan con el divorcio, coquetean con la oposición, y luego de un poco de violencia intrafamiliar y algunos magullados, se recomponen tras su objetivo principal: mantenerse en el poder.
LA DERECHA Y LOS DEMÁS
Por su parte, la derecha agrupada en la “Alianza por Chile”, ante la crisis de la desigualdad social, la inexistencia de participación política de las mayorías y la coyuntura del Transantiago y las protestas estudiantiles, da palos de ciego y resulta incapaz de ofrecer respuestas coherentes. Sobre todo cuando sus históricas metodologías y políticas de control social, mano dura contra los pobres organizados, y más privatizaciones para la resolución de los conflictos, ya corresponden a las maneras predominantes de los sectores que hegemonizan la Concertación.
¿De qué sirve una derecha con un programa y un estilo que los partidos apiñados en el gobierno hace tiempo que practican a través de, por ejemplo, la nueva ley de Responsabilidad Penal Juvenil (que engordará las cárceles de la democracia con menores de edad), la represión policial a las manifestaciones de la demanda social (que ya mató a un obrero en huelga al sur de Chile y castiga policial y administrativamente el descontento estudiantil), perpetúa las políticas antisindicales, consagra un sistema de pensiones privado y miserable, y se suma al coro rastrero de la administración norteamericana contra los gobiernos pro populares de Venezuela, Bolivia, Cuba, etc.?
No. La derecha –incluso en las encuestas- pierde áreas temáticas de influencia, otrora de su propiedad. Simplemente, porque la Concertación expresa mejor los intereses de las clases dominantes en todos los ámbitos y con un rostro libre del pinochetismo. La “Alianza por Chile” –dueña de casi todos los medios de comunicación de masas (salvo Televisión Nacional que está loteada políticamente, y el diario estatal La Nación, que no es leído ni por los funcionarios de gobierno)- parece no tener nada que ofrecer. Las apariciones públicas de su eventual candidato a la presidencia, Sebastián Piñera, resultan desdibujadas, incorrectas comunicacionalmente (y eso que posee un canal televisivo propio) e impotentes a la hora de ofrecer soluciones claras y creíbles.
Pese al añoso bestiario de dirigentes políticos que conducen la Concertación, el conjunto oficialista se presenta todavía como garante de la “modernidad” y la “estabilidad”. Torpemente, pero en movimiento. Y capaz de controlar potenciales situaciones que podrían poner en peligro al actual sistema y los intereses clasistas que expresa y defiende sin temblores. Más aún, en un escenario donde ciertos cantos de sirena desconcentran contradictoriamente a la izquierda tradicional extraparlamentaria, cuyo eje vertebral de un buen tiempo a esta parte, se encuentra en la modificación del sistema electoral binominal para lograr algunos cupos en el legislativo. Para ello ha hecho buen comportamiento, combinando crítica y aplauso en la cuenta anual de la Presidenta Bachelet el 21 de mayo en Valparaíso; colaborando, a través de la CUT, con las fuerzas policiales en la concentración del Día del Trabajo; y codeándose amistosamente con los bordes teóricamente “progresistas” de la Concertación.
LAS CONDICIONES DE LA UNIDAD POPULAR
Mientras tanto, el pueblo organizado desde abajo en cientos de partículas desconectadas, transita el derrotero histórico de los condenados por la falta de unidad auténtica, único medio de convertirse en fuerza visible, con proyecto y proyección.
Más allá de los intentos, más o menos serios y más o menos voluntaristas, de entablar convergencias, mesas políticas amplias, e iniciativas de construir nuevos instrumentos políticos, las orgánicas radicalmente antineoliberales no logran cristalizar sus empeños en un gran continente de la unidad popular para enfrentar, al menos, tácticamente al poder.
La fórmula de la resistencia antisistémica fundada en la creación durante los 90 de colectivos políticos (que van desde formaciones estrictamente territorializadas, temáticas, grupos filiales, sensibilidades y culturas políticas procedentes de destacamentos de inspiración revolucionaria que brillaron con luz propia en los 70 y 80, pero que en la actualidad se sostienen apenas simbólicamente) parece ser superada por su ineficacia política, agotamiento, desprendimiento de militancia ante la ausencia de un proyecto político potente y falta de vocación de poder.
Es justamente ahora, que el concepto de la unidad de la constelación desarticulada de los distintos empeños políticos cobra un sentido nuevo, urgente, extraordinariamente prioritario para la construcción de una alternativa que, desde abajo y con todos quienes quieran apostar consecuentemente a la aventura necesaria de cambiar la vida, dé pasos ciertos a su cristalización.
Después de innumerables y trabajosos ejercicios de afán unitario (unos más exitosos que otros) y aprovechando con relativos resultados la “libertad de asociación” que permite la democracia de los de arriba, hoy existe un superior reconocimiento de las fuerzas y organizaciones político sociales, y de sus horizontes estratégicos.
Aquí los revolucionarios enfrentan una paradoja.
Si bien -en general y salvo discrepancias inoficiosas y sobreideologizadas para las demandas del período-, existe acuerdo en que la construcción de la fuerza social de las transformaciones que requieren las mayorías nacionales es desde abajo y hacia el socialismo, es con lucha permanente, convicción de poder y superior armadura orgánica; y fundada en organizaciones sociales que combinen sus reivindicaciones particulares con las del conjunto del pueblo y hacia la elaboración colectiva del programa popular, algo impide la materialización de la unidad.
Cada día que pasa sin resolverse el problema de la unidad popular más resuelta contra las clases en el poder, es un día más de irresponsable postergación de la emancipación definitiva de los trabajadores y el pueblo.
¿Qué explica la imposibilidad de la unidad de los luchadores organizados en cientos de empeños descoyuntados?
Las nuevas generaciones de revolucionarios han heredado aprendizajes fructuosos y también vicios invalidantes, de las luchas político populares provenientes de mediados del siglo pasado.
El caciquismo, la autoreferencia, la sobredimensión interesada de las “diferencias políticas”; el localismo estéril, la mezquindad; la confusión respecto del enemigo principal y los secundarios; la evaluación despectiva de los distintos esfuerzos políticos; la mitología política en su versión sectaria; la megalomanía y otros tantos males que recorren la constelación popular revolucionaria parecen dar cuenta, al menos parcialmente, de las condiciones subjetivas que dinamitan las posibilidades de la unidad.
Pero, sin duda, una de las causas sustantivas de esta verdadera “diáspora revolucionaria”, se sintetiza en la desconfianza (máscara de la desinteligencia, escasez de política, y victoria de los poderosos).
Más allá de los aciertos del enemigo y sus aparatos de desarticulación del campo popular, son los propios revolucionarios quienes, en gran medida, han dibujado su actual situación.
¿Pero qué hacer frente a un estado de cosas que mantiene a la constelación de iniciativas revolucionarias atrapadas en la marginalidad política, el enfrascamiento y la falta de un proyecto amplio, claro, unitario, popular, y socialista; premisas nucleares para la formulación de una alternativa política con posibilidades de éxito?
Es preciso –y un deber insoslayable- aventurar metodologías y prácticas que destruyan al “enemigo interno” de la dispersión revolucionaria. Sin descuidar en ningún momento el trabajo político social de cada uno de los empeños orgánicos existentes, urge establecer vínculos donde prime la generosidad política y el acento de los eventuales acuerdos por sobre las distancias (la mayor de las veces, imaginarias). No restarle valor y cualidades a ninguna iniciativa política social, por acotada que sea. Establecer relaciones de horizontalidad en todos los encuentros, con perspectivas -y de acuerdo a los ritmos y modos concretos de las organizaciones populares- de eventuales conducciones compartidas. Sinceramiento de las capacidades reales del conjunto, hermanándolas en la elaboración de un mapa de fuerzas correcto, complementario, coherente y potencial. Que cada actividad de conmemoración o celebración de la agenda del pueblo ponga en el centro apuestas concretas de vinculación, y se organicen como iniciativas complementarias y no competitivas. Junto al justo homenaje a los héroes y luchadores populares de antaño, hay que superar la nostalgia (más propia de la “depresión política” que de los objetivos ligados al poder) y apurar colectivamente acciones conjuntas, limitadas en el tiempo por el momento, pero que releven el imperio de la unidad popular y limiten las desconfianzas e incertidumbres. Para ello, septiembre es un mes clave.
Hoy, los mejores hijos del pueblo, los mandatados a formular el nuevo movimiento popular organizado para la toma del poder y el desalojo definitivo del puñado de privilegiados anclado por la fuerza y que impone un orden infame contra las mayorías nacionales, tiene la tarea titánica e inaplazable de reunirse, paso a paso, pero con tranco profundo y de largo plazo. No existe otra opción.
Sólo la unidad de los populares organizados para construir el socialismo en Chile es la garantía de un futuro próspero y pleno para las generaciones que ya se forman y las que vendrán.
Fuente: Andrés Figueroa Cornejo
Junio de 2007
De la Memoria al Poder

Francia: Las legislativas marcan el final del período de luna de miel

escrito por La Riposte

La segunda vuelta de las elecciones generales ha dado a los partidos de la derecha la mayoría absoluta en el parlamento. Con el control del parlamento y la presidencia, la UMP y sus aliados, a partir de julio emprenderán toda una serie de ataques serios contra los derechos y condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población: restricción del derecho a huelga, ataques a la educación pública, legalización de las "franquicias" médicas, etc., La ferocidad de la clase capitalista se ha incrementado con la victoria de sus representantes, exigiendo a Sarkozy y al gobierno Fillon que actúa rápida y enérgicamente.

sarkozy-saludo.gifSin embargo, los resultados electorales del pasado domingo han ensombrecido la euforia en la que vivían la derecha y la clase dominante. No sólo no se ha materializado el tsunami azul que pronosticaban todos los medios de comunicación, sino que además, la segunda vuelta indica un voto igualado entre la derecha y la izquierda, cada uno de los dos sectores ha conseguido más de 10 millones de votos. Lo más relevante fue la derrota de Alain Juppé, quien no va a tener la posibilidad de desplegar toda su arrogancia en su "gran ministerio".

Todos los que durante semanas han insistido en sus conclusiones sensacionalistas sobre el "bajo nivel histórico de la izquierda, no visto desde el siglo XII antes de Cristo", etc., tendrán que repensárselas. La teoría de un "giro a la derecha profundo de la sociedad francesa" todavía no se ha materializado. Poco después de la victoria de Sarkozy, en La Riposte escribíamos: "Unas elecciones son como un fotograma. Es una imagen fija de una sociedad en movimiento, dentro de un contexto de creciente inestabilidad. La conciencia social y el ambiente de las distintas clases sociales, son extremadamente volátiles y fluidos". La segunda vuelta de las elecciones legislativas son una prueba de esta afirmación, en sólo una semana, la izquierda se ha recuperado electoralmente.

Estos resultados demuestran claramente que la idea de "los franceses apoyando en su gran mayoría el proyecto del presidente", es falsa, y la derecha la repetido constantemente desde la victoria de Sarkozy. La realidad es que Sarkozy fue elegido gracias a una presentación demagógica de su programa y ante la ausencia de una alternativa creíble por parte del Partido Socialista Francés. Sin embargo, apenas un mes después de la formación del gobierno Fillon, la segunda vuelta de las generales representa la primera señal de desconfianza entre los jóvenes y la clase obrera. Rebosando confianza, la derecha se arriesgó, en plena campaña electoral, a levantar el velo demagógico que cubre su proyecto reaccionario, anunciando un aumento del IVA, lo que supondría una pérdida de poder adquisitivo de las masas. cpe2.gif

La derecha intenta consolarse considerando que la "correlación de fuerzas" en el parlamento apaciguará la protesta social. El periódico Le Monde, el 19 de junio decía lo siguiente:

"La izquierda tiene 227 escaños, de esta manera, el parlamento con toda seguridad será el lugar de discusión para la gente que está enfadada". Pero nada más alejado de la realidad, porque no hay nada que "discutir" en el parlamento, aparte de una larga serie de ataques contra la juventud y el movimiento obrero. No habrá otra posibilidad que el camino de la lucha de masas, como ocurrió con el CPE. Es imposible, por supuesto, determinar por adelantado el ritmo y el alcance de las futuras movilizaciones. Son inevitables períodos de avance y retiradas. Pero la perspectiva general está clara: el próximo período estará marcado por una enorme inestabilidad política y social, la crisis del capitalismo francés preparará los elementos para un importante enfrentamiento entre las clases, y en el transcurso de estas luchas, la izquierda, si rechaza el reformismo y adopta un programa revolucionario, estará en posición de dirigir a los trabajadores hacia el poder e iniciar la transformación socialista de la sociedad.

Fuente: Periódico El Militante, (Miércoles, 20 de junio de 2007 ) traducido de Periódico La Riposte (Lunes, 18 de Junio, 2007)

18 de junio de 2007

Carta del 5º Congreso Nacional del MST de Brasil

2007-06-15
MST Brasil
Nosotros, 17.500 trabajadoras y trabajadores rurales Sin Tierra de 24 estados de Brasil, 181 invitados internacionales a nombre de 21 organizaciones campesinas de 31 países y amigos y amigas de diversos movimientos y entidades, estuvimos reunidos en Brasilia entre los días 11 y 15 de junio de 2007, en el 5º Congreso Nacional del MST, para discutir y analizar los problemas de nuestra sociedad y buscar perfilar alternativas.
Nos comprometemos a seguir ayudando en la organización del pueblo, para que luche por sus derechos y contra la desigualdad y las injusticias sociales. Por ello, asumimos los siguientes compromisos:
1. Articularnos con todos los sectores sociales y sus formas de organización para construir un proyecto popular que enfrente al neoliberalismo, al imperialismo y a las causas estructurales de los problemas que afectan el pueblo brasileño.
2. Defender nuestros derechos contra cualquier política que intente quitar derechos ya conquistados.
3. Luchar contra las privatizaciones del patrimonio público, el trasvase del Río São Francisco y por la re-estatización de las empresas públicas que han sido privatizadas.
4. Luchar para que todos los latifundios sean expropiados y prioritariamente las propiedades del capital extranjero y de los bancos.
5. Luchar contra la tala y la quema de los bosques nativos para la expansión del latifundio. Exigir de los gobiernos acciones contundentes para restringir esas prácticas criminales contra el medioambiente. Combatir el uso de los agrotóxicos y el monocultivo en gran escala de la soja, caña de azúcar, eucalipto, etc.
6. Combatir a las empresas transnacionales que quieren controlar las semillas, la producción y el comercio agrícola brasileño, como Monsanto, Syngenta, Cargill, Bunge, ADM, Nestlé, Basf, Bayer, Aracruz, Stora Enso, entre otras. Impedir que continúen explotando nuestra naturaleza, nuestra fuerza de trabajo y nuestro país.
7. Exigir el fin inmediato del trabajo esclavo y de la superexplotación del trabajo, y el castigo de sus responsables. Todos los latifundios que utilizan cualquier forma de trabajo esclavo deben ser expropiados, sin ninguna indemnización, como lo prevé el Proyecto de Ley ya aprobado en el Senado.
8. Luchar contra toda forma de violencia en el campo, así como contra la criminalización de los Movimientos Sociales. Exigir castigo a los asesinos –mandantes y ejecutores- de los luchadores y luchadoras por la Reforma Agraria, que permanecen impunes y con procesos parados en el Poder Judicial.
9. Luchar por un límite máximo del tamaño de la propiedad de la tierra. Por la demarcación de todas las tierras indígenas y de los remanentes quilombolas. La tierra es un bien de la naturaleza y debe estar condicionada a los intereses del pueblo.
10. Luchar para que la producción de los agrocombustibles esté bajo el control de los campesinos y trabajadores rurales, como parte de la policultura, con preservación del medio ambiente y buscando la soberanía energética de cada región.
11. Defender las semillas nativas y criollas. Luchar contra las semillas transgénicas. Difundir las prácticas de agroecología y técnicas agrícolas en equilibrio con el medioambiente. Los asentamientos y comunidades rurales deben producir prioritariamente alimentos sin agrotóxicos para el mercado interno.
12. Defender todas las nacientes, fuentes y reservorios de agua dulce. El agua es un bien de la Naturaleza y pertenece a la humanidad. No puede ser propiedad privada de ninguna empresa.
13. Preservar los bosques y promover la siembra de árboles nativos y frutícolas en todas las áreas de los asentamientos y comunidades rurales, contribuyendo a la preservación ambiental y a la lucha contra el calentamiento global.
14. Luchar para que la clase trabajadora tenga acceso a la enseñanza básica, escuela de nivel medio y la universidad pública, gratuita y de calidad.
15. Desarrollar diferentes formas de campañas y programas para eliminar el analfabetismo en el medio rural y en la ciudad, con una orientación pedagógica transformadora.
16. Luchar para que cada asentamiento o comunidad del interior tenga sus propios medios de comunicación popular, como por ejemplo, radios comunitarias y libres. Luchar por la democratización de todos los medios de comunicación de la sociedad contribuyendo para la formación de la consciencia política y la valorización de la cultura del pueblo.
17. Fortalecer la articulación de los movimientos sociales del campo en la Vía Campesina - Brasil, en todos los estados y regiones. Construir, con todos los Movimientos Sociales una Asamblea Popular en los municipios, regiones y estados.
18. Contribuir en la construcción de todos los mecanismos posibles de integración popular latinoamericana, a través del ALBA: Alternativa Bolivariana de los Pueblos de las Américas. Ejercer la solidaridad internacional con los Pueblos que sufren las agresiones del imperio, en especial, con el pueblo de Cuba, Haiti, Irak y Palestina.
Convocamos al pueblo brasileño para que se organice y luche por una sociedad justa e igualitaria, que solamente será posible con la movilización de todo el pueblo. Las grandes transformaciones son siempre obra del pueblo organizado. Y, nosotros del MST, nos comprometemos a nunca desfallecer y a luchar siempre.
Reforma Agraria: ¡Por Justicia Social y Soberanía Popular!
Brasilia, 16 de junio de 2007
Fuente: boletín informativo - red solidaria Correspondencia de Prensa Año IV - 16 de junio 2007

15 de junio de 2007

los Sin Tierra toman las calles de Brasilia, contra Lula y Bush

boletín informativo - red solidaria Correspondencia de Prensa Año IV - 15 de junio 2007 Redacción y suscripciones: germain5@chasque.net

Brasil
El movimiento acusa al presidente, al parlamento y al poder judicial de "mantener un Estado burgués" que le cierra las puertas de una vida digna a los pequeños campesinos
Los Sin Tierra toman las calles de Brasilia para protestar contra Lula y Bush Agencias
El Movimiento Sin Tierra (MST) ha lanzado hoy su protesta a las calles de Brasilia y ha llegado hasta el palacio presidencial para manifestar su rechazo a las políticas económica y agraria del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. En su marcha de cinco kilómetros hasta el palacio presidencial, la manifestación se ha detenido frente a la Embajada de Estados Unidos para expresar el rechazo del movimiento campesino a las políticas "genocidas" del gobierno de George W. Bush, quien ha sido calificado de "satanás" y "asesino". La manifestación ha sido el corolario de la cuarta jornada del quinto congreso nacional del MST, que concluirá hoy con la firma de un documento que, según adelantaron algunos dirigentes, definirá las "líneas de lucha" de esta organización de tinte marxista para los próximos cinco años. En la marcha, plagada de banderas rojas y con mensajes de apoyo "al presidente (Hugo) Chávez y al pueblo venezolano", han participado, según el MST, los 17.500 delegados que asisten al Congreso. El cálculo de la policía, sin embargo, reduce esa cifra a unas 9.000 personas.
La manifestación partió de un gimnasio convertido en campamento, que sirve de sede al Congreso, y ha transcurrido en forma pacífica, con la férrea disciplina que caracteriza a este movimiento.
Protesta ante la embajada de EE UU
La primera escala ha sido frente a la sede diplomática de Estados Unidos, que estaba custodiada por 116 agentes de la Policía Federal, veinte de ellos a caballo, que formaban parte de un contingente de 1.100 hombres desplegado para vigilar la manifestación. Allí los campesinos han depositado veinte ataúdes, que simbolizaban "los millones de muertos" que han dejado los conflictos "provocados" por Estados Unidos en el mundo.
Los pequeños cajones, cubiertos con banderas negras en señal de luto, evocan las víctimas en conflictos ocurridos en Nicaragua, Haití, Panamá, El Salvador, Argentina, Chile, Guatemala, Irak, Afganistán, Vietnam y Camboya, entre otros países.
Contra la política agraria
Una segunda escala ha sido frente al Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde los sin tierra expresaron su "repudio" por la presencia de tropas extranjeras en Haití. "El pueblo haitiano necesita la solidaridad de los pueblos y no intervenciones militares bajo el ala del imperio", ha declarado Vladimir Martini, uno de los miembros de la coordinación nacional del MST, quien ha calificado de "vergüenza" que Brasil esté al mando de las tropas desplegadas por la ONU en esa nación antillana.
La marcha ha concluído en una plaza donde se sitúan el palacio de gobierno, la sede del Congreso y el Tribunal Supremo de Justicia. Allí, el máximo líder del MST, Joao Pedro Stédile, ha tomado la voz cantante para acusar a Lula, al parlamento y al poder judicial de "mantener un Estado burgués" que le cierra las puertas de una "vida digna" a los pequeños campesinos. Stédile ha condenado el modelo agrícola implantado por Lula, que "sólo favorece a los exportadores, a los banqueros y a las trasnacionales" y ha exigido una reforma agraria profunda, que tenga a la agricultura familiar como pilar del desarrollo económico y social.
En el centro de la plaza, antes de concluir la manifestación, los militantes del MST han dejado una enorme pancarta, de unos 30 metros de largo, con un triple dedo acusador: "Acusamos a los tres poderes de impedir la reforma agraria", decía en grandes letras blancas, sobre fondo negro.
Fuente: boletín informativo - red solidaria Correspondencia de Prensa Año IV - 15 de junio 2007
Cabe destacar que los dirigentes del Movimiento Sin Tierra fueron parte de la campaña presidencial de Lula e históricos aliados del PT (el partido que encabeza Lula). (Aporte Miguel Lamas Izquierda Socialista Argentina)

Huelga de los trabajadores del sector petrolífero de Basora

Demandas sociales y la defensa del sector público, ejes de actuación del movimiento sindical en Iraq

Huelga de los trabajadores del sector petrolífero de Basora

David Bacon*

Truthout (www.truthout.org), 9 de junio de 2007 IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 14 de junio de 2007 Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Consuelo Delgado

“El 13 de mayo, Hasan Juma Awad, presidente de la Federación Iraquí de Sindicatos del Petróleo, escribió una carta al Congreso de EEUU, en la que advertía: ‘[…] Todo el mundo sabe que la ley del petróleo no está al servicio del pueblo iraquí’. Al sindicato se le prohibió participar en las negociaciones secretas. Según Juma, el resultado: ‘[…] está al servicio de Bush, de los que le apoyan y de las empresas extranjeras, a costa del pueblo iraquí’. El sindicato ha amenazado con la huelga si la ley se aplica.”

Soldados estadounidenses disuelven una manifestación de trabajadores en Bagdad en 2003

El gobierno Bush no tiene ninguna simpatía por los sindicatos en ningún lugar, pero en Iraq tiene una razón especial para odiarlos. Constituyen la principal oposición al plan económico de la ocupación y el mayor obstáculo para el eje central de ese plan: la privatización del petróleo iraquí [1]. Al mismo tiempo, los sindicatos se han convertido en la única fuerza en Iraq que intenta mantener al menos un nivel de vida de supervivencia para los millones de iraquíes que aún tienen que ir a trabajar a diario en plena de la guerra [2].

Durante la primera semana de junio, el fuerte malestar iraquí por los sueldos de hambre y por el robo del petróleo estalló. El lunes 4 de junio, la Federación Iraquí de Sindicatos del Petróleo [3], el mayor y más fuerte de los sindicatos iraquíes, inició una huelga parcial para apoyar su demanda de mantener el petróleo en el sector público y para forzar al gobierno a cumplir sus promesas económicas. Los trabajadores de los oleoductos que transportan el petróleo desde las torres de perforación del sur de Iraq hasta la gran refinería de Bagdad dejaron de trabajar. Fue una medida de fuerza limitada, que con todo permitió el funcionamiento de la economía iraquí.

Envío del ejército

Nuri al-Maliki, el primer ministro iraquí, respondió con el envío del ejército, que rodeó a los huelguistas en Sheiba, cerca de Basora. Después, [el gobierno iraquí] emitió órdenes de detención para los dirigentes del sindicato. El miércoles, 6 de junio, el sindicato pospuso la huelga hasta el 11 de junio. El malestar de los trabajadores no sólo podía haber llevado a reanudar la huelga, sino que podía fácilmente haber llegado al cierre de las propias torres de perforación o incluso a impedir las exportaciones de petróleo. Eso sí que habría cerrado el grifo de los ingresos que mantiene en Bagdad al régimen de Maliki en el poder.

Algunas de las reclamaciones de los trabajadores del petróleo reflejan la situación desesperada de los trabajadores bajo la ocupación. Exigen que quien los contrata —el ministerio de Petróleo— les pague los aumentos de sueldo y las vacaciones prometidas, y que haga fijos a miles de trabajadores temporales. En un país en el que la destrucción de viviendas ha sido generalizada y los trabajadores viven a menudo en condiciones lamentables y primarias, el sindicato exige al gobierno que ceda terrenos para construir viviendas. Todos los años, de forma milagrosa, el Instituto de Petróleo ha seguido dando clases y formando técnicos; sin embargo, el ministerio no quiere dar trabajo a los titulados, a pesar de la absoluta necesidad de mano de obra cualificada que tiene la industria del sector, arrasada por la guerra. Los sindicatos reivindican trabajo y un futuro para esos jóvenes.

Renegociar la ley de petróleo

Pero hay una exigencia que eclipsa incluso estas necesidades básicas: la renegociación de la ley del petróleo, que entregaría la propia industria [del petróleo] a empresas extranjeras. Y ha sido esta reivindicación la que ha hecho incluso que despegaran aviones de caza estadounidenses, que han sobrevolado continuamente las manifestaciones de los huelguistas. En Iraq, las maniobras hostiles de la aviación militar no son una amenaza vana para la gente. Esta situación refleja una larga historia de medidas tomadas en Iraq, tanto por el gobierno iraquí como por el gobierno de la ocupación estadounidense, para reprimir la actividad de los sindicatos.

Iraq tiene una larga historia obrera. Los sindicalistas, proscritos y encarcelados durante el protectorado británico y su monarquía títere, organizaron un movimiento obrero que fue la admiración del mundo árabe cuando Iraq consiguió la independencia después de 1958. Posteriormente, Sadam Husein obligó a sus dirigentes a la clandestinidad y asesinó y encarceló a los que pudo capturar. Cuando Sadam Husein cayó, los sindicalistas salieron de prisión y de la clandestinidad, y volvieron del exilio decididos a reconstruir su movimiento obrero y, milagrosamente, en medio de la guerra y los bombardeos lo hicieron. La Federación Iraquí de Sindicatos del Petróleo del sur [de Iraq] es ahora una de las mayores organizaciones del país, con miles de miembros en las torres de perforación, en los oleoductos y en las refinerías. Por su parte, el Sindicato de los Trabajadores de la Energía Eléctrica es la primera organización obrera nacional dirigida por una mujer, Hashmeya Muhsin Husein [4].

Junto con otros sindicatos como los del ferrocarril, del sector hotelero, portuario, de la enseñanza y las fábricas, [los trabajadores del sector petrolífero] han ido a la huelga, han celebrado elecciones, han conseguido aumentos salariales y han hecho que la democracia sea una auténtica realidad. Sin embargo, el gobierno Bush y el gobierno de Bagdad que tiene bajo su control han declarado ilegal la negociación colectiva, han confiscado los fondos de los sindicatos y han mirado hacia otro lado —o algo peor— ante la ola de asesinatos de los dirigentes sindicalistas iraquíes [5].

El Sindicato de los Trabajadores de la Energía Eléctrica es la primera organización obrera nacional iraquí dirigida por una mujer, Hashmeya Muhsin Husein, en la foto.

Defender el sector público

El presidente Bush afirma que quiere democracia. Sin embargo no quiere aceptar la única exigencia política que une a todos los iraquíes por encima de cualquier otra: que el petróleo del país (y sus centrales eléctricas, puertos y otras instalaciones claves) siga siendo estatal. El hecho de que los sindicatos iraquíes sean la voz más fuerte que exige esto los convierte en detestables. Para el gobierno Bush es mucho más importante vender el petróleo a grandes empresas que asumir un compromiso en firme con el proceso democrático.

El petróleo de Iraq se nacionalizó en los años sesenta, al igual que el de los otros países de Oriente Medio. El sindicato del petróleo iraquí se convirtió, y aún lo sigue siendo, en el más celoso guardián de este sector.

La empresa Halliburton entró en Iraq tras las tropas en 2003 con un contrato sin licitación y con trato de favor con las autoridades de ocupación. La compañía intentó hacerse con el control de los pozos y las torres de perforación, reteniendo las ayudas a la reconstrucción para obligar a los trabajadores a doblegarse. El sindicato del petróleo hizo huelga durante tres días en agosto de aquel año, lo que detuvo las exportaciones y bloqueó la entrada de ingresos del gobierno. Halliburton tuvo que marcharse. Los sindicatos portuarios y del petróleo obligaron entonces a las empresas extranjeras a renunciar a contratos de favor similares en las instalaciones de transporte en alta mar de Iraq. El Sindicato de los Trabajadores de la Energía Eléctrica que dirige Mushin sigue batallando para frenar la subcontratación en las centrales eléctricas, [lo que supone] el primer paso para que las empresas privadas se hagan con el control.

El proyecto económico de la ocupación

La ocupación siempre ha tenido un proyecto económico. Paul Bremer, el zar de la ocupación, publicó en los periódicos de Bagdad las listas de las empresas públicas que quería sacar a subasta. Hacene Djemam, dirigente sindical árabe [6], comentó amargamente:

“[…] La guerra hace fácil la privatización: primero destruyes la sociedad; después dejas que las empresas [privadas] la reconstruyan.”

El gobierno Bush no quiere abandonar Iraq, en parte porque el proyecto económico no está consolidado. Bajo las directrices de Washington, el gobierno aprobó una la ley del petróleo redactada en secreto: el Grupo de Estudios sobre Iraq [de representantes demócratas y republicanos del Congreso de EEUU], dirigida por el magnate del petróleo James Baker, la denominó en su informe “la clave para poner fin a la ocupación”. Esta ley se presentó en la prensa estadounidense como la legislación que asegura una división equitativa de la riqueza del petróleo. Los sindicatos iraquíes afirman por el contrario que asegurará que las empresas extranjeras controlen la prospección y el desarrollo futuro de una industria petrolera que cuenta con una de las reservas más grandes del mundo.

El 13 de mayo, Hasan Juma Awad, presidente de la Federación Iraquí de Sindicatos del Petróleo, escribió una carta al Congreso de EEUU, en la que advertía: “[…] Todo el mundo sabe que la ley del petróleo no está al servicio del pueblo iraquí”. Al sindicato se le prohibió participar en las negociaciones secretas. Según Juma, el resultado: “[…] está al servicio de Bush, de los que le apoyan y de las empresas extranjeras, a costa del pueblo iraquí”. El sindicato ha amenazado con la huelga si la ley se aplica.

Juma, al igual que todos los sindicalistas iraquíes, afirma que la ocupación debería terminar sin exigir el petróleo de Iraq como el precio a pagar. “[…] EEUU proclamó que venía aquí como un libertador, no para controlar nuestros recursos”, recordó [en su carta] al Congreso. Los congresistas que se oponen a la guerra sólo pueden ganarse el respeto de los iraquíes si rechazan la ley del petróleo.

Cuando llegue el fin de la ocupación, cualquiera que sea el gobierno que ostente el poder en Bagdad, necesitará controlar la riqueza del petróleo para reconstruir el país devastado. Eso da a los trabajadores de Iraq una poderosa razón para luchar con el fin de estar seguros de que eso ocurra.

Notas de IraqSolidaridad:

1. Véase en IraqSolidaridad: Kamil al-Mehaidi: La distribución geográfica de los campos petrolíferos y su gestión bajo ocupación. El futuro del petróleo iraquí . 2. Véase en IraqSolidaridad: Global Policy Forum (VII): Desplazados y mortalidad: una aguda crisis humanitaria y enlaces relacionados. 3. Su web es: http://www.basraoilunion.org/ . Véase en IraqSolidaridad una entrevista con su secretario general, Hasan Juma Awad: David Bacon: "Los trabajadores iraquíes del sector petrolífero defenderán el petróleo de su país". Entrevista a Hasan Juma Awad . Un representante de la Federación participó en el Tribunal de Barcelona de 2005: Tribunal Internacional de Iraq: La sociedad iraquí ante el proyecto de dominación colonial de EEUU y ante el reto de la recuperación de su soberanía . 4. Hashmeya Muhsin Husein participó recientemente en una gira por EEUU junto a otros representantes sindicales iraquíes. La gira que resultó polémica al incluir a un miembro de la Federación General de Trabajadores Iraquíes (GFIW, en su sigla en inglés, anteriormente IFTU), organización vinculada al Partido Comunista Iraquí y, por ello, rechazada por parte del movimiento estadounidense contra la guerra como colaboracionista. Véase: http://www.uruknet.de/ . 5. Véase, por ejemplo: Dan Murphy: La milicia de as-Sáder afianza su dominio sobre la Sanidad. Los servicios públicos, cautivos del sectarismo y la corrupción de los colaboracionistas . 6. Secretario general de la Confederación Internacional de los Sindicatos Árabes (CISA).

Fuente: CEOSI | www.iraqsolidaridad.org | 2007